Y te enseñamos cómo presentar el presupuesto para que no te digan “déjeme lo pienso”.
Si no llegan las 15 en 30 días, no pagas.
Un curioso pregunta precio y nunca llega a tu agenda. Un paciente de carillas queda agendado mientras tú duermes. Sin que tu recepcionista toque el teléfono.
Por eso el riesgo no lo corre usted. Contrato firmado: si no llegan las 15 consultas asistidas en 30 días, no paga. No le pedimos que confíe — le pedimos que nos ponga a prueba.
Por eso decimos calificadas. Antes de llegar a su agenda, cada persona pasa por un filtro que valida qué tratamiento busca y si puede pagarlo. El que solo pregunta precio nunca llega a su calendario. Está en la demostración de arriba.
No hace falta uno grande, hace falta uno suficiente. Le decimos la inversión mínima exacta en la auditoría, antes de que firme nada. Si su consultorio no puede sostenerla, se lo decimos de frente y no aplicamos.